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La terapia del sonido aplicada con los cuencos tibetanos y de cuarzo tiene, según la Musicoterapia, un efecto curativo muy potente, además de una gran belleza.
¿Qué es la terapia del sonido?
Es un masaje sonoro realizado con estos instrumentos metálicos(cuencos tibetanos) y cuencos de cuarzo. Se utilizan golpeándolos o frotándolos con una baqueta y producen un sonido cargado de armónicos de naturaleza sanadora. El paciente se tumba, cierra los ojos, y se concentra exclusivamente en el sonido que produce el terapeuta al tocar los cuencos. Los cuencos tibetanos han sido creados con conciencia e intención y son utilizados como guías en ritos ceremoniales, viajes astrales, el despertar de la conciencia y en la curación de enfermedades tanto a nivel físico, psíquico, mental, emocional y espiritualmente. Los cuencos tibetanos están compuestos por una aleación de siete metales: plata, oro, mercurio, estaño, plomo, cobre y hierro y forjados de forma artesanal.
¿Cuál es el principio de la terapia del sonido con cuencos tibetanos?
Toda terapia basada en el sonido se basa en el principio de resonancia, por el cual una vibración más intensa y armónica contagia a otra más débil, disonante o no saludable. El principio de resonancia designa la capacidad que tiene la vibración de llegar más allá, a través de las ondas vibratorias y provocar una vibración similar en otro cuerpo. Es decir es la capacidad que tiene una frecuencia de modificar a otra frecuencia. Además el sonido modifica nuestras ondas cerebrales, ayudándonos a entrar en otros niveles de conciencia, donde son posibles los estados de sanación espontánea y estados místicos, haciéndonos más receptivos a la auto-sanación. El tercer factor de la terapia del sonido con cuencos tibetanos y de cuarzo son los armónicos. Cada vez que se produce un sonido aparecen los armónicos. Estos armónicos tienen efectos altamente beneficiosos sobre nuestro cuerpo y sobre nuestro campo energético. Aunque no podamos escuchar frecuencias que están fuera de nuestro campo auditivo, ni podamos producir sonidos o frecuencias que estén fuera de nuestra capacidad, sin embargo mediante los armónicos podemos resonar con ellas.
¿En qué puede ayudarnos la terapia del sonido?
El médium Edgar Cayce (1877-1945) predijo que el sonido sería la medicina del futuro, y esto ya está ocurriendo:
- Los grandes expertos en terapia de sonido ya han descubierto científicamente que mediante el sonido se puede conseguir la auto-destrucción de las células cancerosas y la curación de infinidad de enfermedades.
- Los cuencos tibetanos son instrumentos de curación, sanación, relajación y meditación, ayudándonos a establecer una vibración saludable en todo nuestro organismo, tanto a nivel físico, mental o psicológico, emocional y espiritualmente.
- Son un medio maravilloso para equilibrar los chakras y cambiar la conciencia desde un estado alterado de ansiedad y estrés hacia un estado de paz, relajación y serenidad, induciendo estados de sanación espontánea y estados místicos y elevando nuestra frecuencia vibratoria.
- Las personas que han experimentado un masaje sónico con cuencos tibetanos y de cuarzo experimentan grandes cambios, mayor claridad mental, aumento de la creatividad, mayor concentración, mayor visión de futuro y una gran sensación de paz. El resultado es un individuo más productivo, más centrado, más feliz, más sereno, más equilibrado, más en paz consigo mismo.
- Existe un espacio de paz en nuestro interior y la vibración de los cuencos nos ayuda a entrar en él, a resonar con nuestra verdadera conciencia o yo superior y con ese sentimiento de paz y serenidad que todos llevamos dentro.
- A nivel físico se utilizan en la curación de cualquier enfermedad; para recargar nuestro sistema energético, para aliviar el sufrimiento y el dolor (incluye el dolor emocional), para eliminar inflamaciones, para estados de ansiedad, angustia, estrés, depresión, tristeza, insomnio, hiperactividad.
- Hace que los sistemas biológicos funcionen con más homeostasis; calma la mente y con ello el cuerpo y tiene efectos emocionales que influyen en los neuro-transmisores y los neuro-péptidos, que a su vez ayudarán a regular el sistema inmunitario, el sanador que llevamos dentro.
Origen e historia de la terapia del sonido con cuencos tibetanos
Según el gran maestro bodhisattva tibetano Gwalwa Karmaza, los cuencos cantores del Tíbet emiten el sonido del vacío, que es el sonido del universo manifestándose. Son el símbolo de lo incognoscible y como aleación datan de la época del buddha histórico, Shakyamuni (560 - 480 a C.) Los orígenes de los cuencos tibetanos y su historia detallada se pierden en el pasado lejano y seguramente es un regalo de la religión chamánica Bon, que existía en el Tíbet varios siglos antes de la llegada del budismo. Tradicionalmente los cuencos tibetanos se utilizaban para la meditación y la sanación en los monasterios.
MASAJE SONORO
La sonoterapia o terapia del sonido está catalogada como una terapia vibracional igual que la homeopatía o las flores de Bach. Uno de los fundamentos básicos de las terapias vibracionales es la aceptación holística del ser humano : la parte material, visible o corporal y aquellas no visibles (sutiles, energéticas) como lo emocional, la mental y la espiritual.
La terapia del sonido utiliza el sonido de la voz y de ciertos dispositivos e instrumentos musicales con el fin de restablecer la armonía y la salud, promoviendo un desarrollo integral de la persona. Por ello, además de abordar la salud física, mental y emocional, va más allá.
El masaje sonoro es efectiva, para el estrés, el insomnio, los desequilibrios emocionales, para mitigar el dolor, alterar los estados de conciencia e inducir una sensación general de bienestar. Resulta un buen complemento al tratamiento médico convencional. También suele aplicarse a los niños autistas, el estímulo sonoro interfiere de una manera directa en su cerebro que les facilita y abre nuevos canales de comunicación.
A través de de las vibraciones sonoras es posible equilibrar los distintos órganos y/o sistemas corporales basándose en determinados fenómenos descritos por la física clásica. Se fundamenta en considerar el cuerpo humano como un sistema de resonancia con la capacidad de responder a multitud de vibraciones. A través de la interacción de las vibraciones o frecuencias de tonos audibles, dirigidos a determinados puntos o zonas del cuerpo humano, se persigue restaurar el equilibrio energético de sus sistemas.
Los cuencos de cuarzo
El cristal de cuarzo es un mineral formado por dióxido de silicio. Los beneficios del sonido de los cuencos de cristal de cuarzo se explican en función de los efectos de su percepción y de su propagación por nuestro cuerpo. A través principalmente de la columna vertebral y del agua, alcanzan a los diversos órganos, tejidos y células de nuestro organismo. A través del sonido y la vibración, la mente alcanza un estado de silencio y paz interior que favorece una profunda relajación consiguiéndose, simultáneamente, una armonización a nivel energético y emocional.
El sonido de los cuencos permite viajar por estados modificados de conciencia puesto que su percepción modifica las ondas cerebrales. Los cambios bioquímicos generados en respuesta a los estímulos sonoros favorecen la liberación de diferentes hormonas y otras sustancias endógenas con positivos beneficios para nuestro cuerpo y mente.
Sus efectos son beneficiosos para contracturas musculares, dolores en articulaciones, desequilibrios del sistema nervioso, insomnio, estrés, cálculos renales, cansancio, ansiedad y bloqueos emocionales entre otros.
Uno de los principales usos de los cuencos de cuarzo es inducir a una profunda relajación, estado en el que se producen importantes y conocidos beneficios psicofisiológicos.
Los cuencos tibetanos
Según la tradición están hechos por aleaciones de 7 metales, todos ellos abundantes en la zona del Himalaya : oro, plata, mercurio, cobre, hierro, estaño y plomo. No son exclusivos del Tibet, pueden encontrarse en Mongolia, Siberia, Japón, Nepal, Vietnam, la India y algunas provincias de China. Su sonido es metálico, fascinante, intrigante y a la vez misterioso. Cada metal produce su propio sonido. Algunos autores citan que los cuencos tibetanos han sido creados con intencionalidad y son utilizados como guías en ritos ceremoniales, en el despertar de la conciencia y en la curación de enfermedades tanto físicas como psíquicas.
El sonido de los cuencos tibetanos calma la mente y apacigua el cuerpo. Brinda paz interior. A nivel físico su sonido recarga nuestro sistema energético, es útil para aliviar el sufrimiento y el dolor (físico y emocional), para reducir la ansiedad, la angustia, el estrés, la depresión, la tristeza, el insomnio y la hiperactividad. Son eficaces para aliviar los dolores de cabeza, musculares, de espalda, emocionales para regular la presión arterial. Así como para mejorar la concentración y la creatividad. En general se aumenta la sensación de bienestar al armonizar o equilibrar todos nuestros sistemas.
Los gongs
El gong es un instrumento arcaico utilizado hace miles de años por el hombre. Este elemento sagrado ha sido utilizado en muchos ámbitos del quehacer humano, sin embargo, destaca principalmente en rituales o ceremonias de carácter transcendental, como nacimientos, muertes, celebraciones importantes, en el cual el ser humano cambia de un estado de vida a otro.
El gong no requiere de amplificación artificial y sumerge al escuchante al mundo de lo trascendente y lo mágico. Sus sonidos fundamentales nos envuelven de armónicos poderosos que modifican nuestra vibración energética y la del mundo.
Los estudios más recientes acerca del gong lo consideran un elemento muy útil en el campo de la meditación ya que su sonido provoca un estado modificado de la conciencia instantáneo. Gracias a su gran resonancia y profundidad de sonido crea una relajación profunda, liberándonos del torrente de pensamientos que nuestra mente descarga y estimula el sistema glandular hacia un nivel más elevado de funcionamiento.
EL SONIDO CREA CONFIANZA Y ABRE DISPONIBILIDAD PARA RESOLVER PROBLEMAS
Los bloqueos emocionales constituyen nuestro ego, condicionan nuestro comportamiento e impiden la conexión con nuestro corazón. Se han creado porque durante un suceso acaecido en el pasado no hemos reaccionado siguiendo los dictados de nuestro corazón (nuestro verdadero yo), no nos hemos comportado, ni respondido a la situación como queríamos por miedo, normas, herencia o vergüenza y la energía negativa producto del bloqueo ha quedado almacenada en nuestro interior.
El desbloqueo se produce al dejar salir esta energía reviviendo algunas veces el suceso y procesándolo de nuevo de manera correcta obligando a salir a la energía negativa.
Para conseguir el desbloqueo emocional es muy importante primero tener la voluntad de realizar la tarea. Es imposible el desbloqueo emocional si no se desea mejorar y eliminar el problema. En cambio, si existe un anhelo fuerte de lograrlo, siempre se consigue.
La familia en la infancia produce un gran número de bloqueos, la parte emocional del cerebro es la instintiva y existe un fuerte componente heredado de normas familiares y sociales. También hay bloqueos producidos en el propio parto e incluso antes del nacimiento por experiencias de la madre.
El desbloqueo se produce gradualmente y una vez logrado, se conecta con nuestro ser interior (nuestro corazón) y sentimos una gran paz y amor.
Una vez se ha efectuado el primer desbloqueo emocional, los siguientes suelen ser más fáciles en el sentido de conocer el proceso y su conclusión.
LA VOZ, EL CANTO Y LOS MANTRAS
Suele decirse que la voz es el instrumento musical más completo e incluso hay quien afirma que, en términos terapéuticos, es uno de los más poderosos. No hay duda de que es el instrumento musical por excelencia y el más antiguo que existe.
La voz es el instrumento musical más intímo que comunica nuestro mundo interior con el exterior, manifestándose nuestra esencia y nuestra individualidad. A través de ella nos comunicamos y expresamos nuestros sentimientos, siendo a su vez un medio muy potente para liberar las emociones. Es el reflejo de nuestro estado físico y emocional mental, por lo tanto, un verdadero espejo de nuestro corazón y nuestra alma. Culturas como la tibetana conceden una gran importancia a la voz como vínculo entre el cuerpo y la mente, entre el mundo material y el espiritual.
El poder de las palabras quizás es uno de los misterios más grandes de la humanidad. A través de ellas se transmiten algo más que su propio significado, pues la palabra es el hálito, el hálito es la respiración y la respiración es la vida. Por esta razón, los egipcios pensaban que en la palabra misma hay un “alma” y el conjunto de palabras, representa una suma de “almas” o espíritus vitales que sale de una persona hacia los demás, con todos los condicionantes y todo el contenido vivo que le son propios.
¿Se nos puede curar con palabras?
Palabras expresadas con cariño, con sinceridad, con buena intención y voluntad pueden afectarnos. En algunas ocasiones posiblemente lo hayamos experimentado. Ahora la neurociencia también constata que ello es posible.
El sonido de la voz, a través de la repetición de determinadas palabras en sánscrito denominadas “mantras” es una práctica milenaria, no exenta de misterios, que ha sido considerada de gran importancia para alcanzar determinados niveles de conciencia que conducen a la comunicación con la esencia divina del universo. Antiguas modalidades del yoga, como es el caso del Nada Yoga (yoga del sonido) conceden una gran importancia a la recitación de mantras y su efecto purificador en los distintos chakras o centros energéticos que repercuten en todos nuestros sistemas o dimensiones.